Hoy alguien pide una herramienta por correo, otro la aprueba de palabra, se paga con la tarjeta de alguien y nadie recuerda cuándo vence. Compras de software ordena ese proceso: cada herramienta queda pedida, aprobada, comprada, pagada y renovada en su fecha, con historial.
Seis roles, cada uno con su pantalla: Solicitante, Jefatura, Control, Compras, Tesorería y Administrador. Cada uno ve solo lo suyo y recibe un correo cuando le toca; si nadie responde en 48 horas, se avisa al siguiente.
Desde el catálogo de la empresa o una herramienta nueva: para quién, por qué y por cuánto tiempo.
Un clic si está en el catálogo. Si es nueva, revisa Control (presupuesto y centro de costo) y después Compras.
Orden de compra en PDF, credenciales y proveedor. Si la plataforma tiene conector, la cuenta se crea sola.
Tarjeta corporativa o transferencia, periodicidad y aviso de factura. Todo queda ligado a la solicitud.
Aviso 30 días antes de cada renovación. Si la persona se va, su licencia se libera y deja de contarse en el gasto.
Solicitud, aprobación por jefatura, orden de compra y pago en un flujo con fechas y responsables. Sin ERP y sin que IT tenga que intervenir.
Cuánto paga la empresa al mes por cada herramienta, quién la usa y qué licencias quedaron sin uso. Informes por área y por centro de costo.
Cada suscripción con su fecha de renovación, su tarjeta y su responsable. Las que no tienen conector se registran igual y entran al control de licencias.
El catálogo de lo que la empresa paga, con proveedor, contrato y precio, cruzado con las cuentas reales de Google Workspace y de las plataformas conectadas.
Las dos cosas, en orden: primero el pedido y la aprobación, después la compra y el pago, y al final la licencia que resulta entra al control de licencias. No reemplaza tu ERP ni tu contabilidad: les entrega la orden de compra y la factura.
Sí. Se registran con su precio, fecha de renovación y responsable. Mekovault avisa antes de la renovación y marca la licencia cuando la persona se va, aunque la baja en esa plataforma la haga alguien a mano.
La jefatura de la persona que pide. Si la herramienta no está en el catálogo, pasa además por Control (presupuesto y centro de costo) y por Compras. Las reglas se definen por país y por dominio.
Con la tarjeta corporativa que registres o por transferencia, según la periodicidad de cada herramienta. Tesorería valida el pago y la factura queda ligada a la solicitud.
Su salida en Google Workspace o en la nómina dispara la baja de las licencias que se compraron para esa persona: se liberan, se avisa a quien corresponda y el gasto deja de contarse.
Compras de software es un módulo con precio por empresa al mes, no por persona. Lo ves en la página de precios junto a las mini apps por plataforma.
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