Google cobra por licencia asignada, no por persona que trabaja: una cuenta suspendida se factura igual que una activa. Para saber cuánto pagas de más hay que contar tres números (licencias compradas, asignadas y en cuentas bloqueadas) y mirar el tipo de plan: en flexible se reduce al mes siguiente, en anual solo en la renovación. Lo mismo pasa en Slack, Zoom, Figma y el resto.
Actualizado el 11 de octubre de 2026 · 8 min de lectura · Mekovault
Cuando preguntas “¿cuántas licencias pagamos?”, la respuesta suele ser el número de la factura. Pero la pregunta útil tiene tres partes:
Ejemplo real de una empresa de 120 personas: 100 licencias Business Standard compradas, 92 asignadas, 8 en cuentas suspendidas; 20 Business Starter, 12 asignadas, 1 suspendida. Resultado: 17 licencias que se pagan sin que nadie las use, unos 129 dólares al mes. No es un drama, pero es cada mes, y se descubre solo si alguien lo cuenta.
Google factura por licencia asignada. Una cuenta suspendida conserva la licencia, así que cuesta lo mismo que una persona que trabaja. Para dejar de pagarla tienes que eliminar la cuenta o pasarla a usuario archivado (una licencia distinta, más barata, que conserva correo y archivos). Y aquí entra el tipo de plan.
| Plan | Qué pasa al eliminar una cuenta | Qué hacer con la baja |
|---|---|---|
| Flexible (mes a mes) | La licencia se libera y deja de cobrarse en el siguiente ciclo | Eliminar o archivar al terminar el plazo de gracia |
| Anual | La licencia sigue contratada hasta la renovación | Reasignarla al próximo ingreso; anotar la reducción para la fecha de renovación |
Lo que vale para Google no vale para las demás. En Slack, desactivar al usuario deja de cobrar en el siguiente ciclo. En Zoom hay que quitar la licencia a la persona y además reducir la cantidad contratada. En Figma o Adobe, el asiento sigue asignado hasta que alguien lo libera en la consola. Y la persona que entró a Slack o a Salesforce “con Google” sigue contando como usuario activo allá aunque su cuenta de Google esté suspendida. Las reglas verificadas por plataforma, con su fuente, están en Control de licencias.
Licencias lee cada plataforma conectada y muestra las tres cifras por producto, con el total por moneda. Cuando se ejecuta una baja, la licencia queda marcada para liberar y, si el plan es anual, Mekovault te dice qué reducir y te lo recuerda antes de la renovación. Para las plataformas que no permiten automatizar, te dice exactamente qué cambiar en su consola y quién es el encargado. Y en Compras, cada suscripción tiene dueño, vencimiento y factura, para que ninguna se renueve sola. Puedes estimar tu fuga con la calculadora.
En la consola de administración, Facturación, Suscripciones: ahí aparecen las licencias compradas y las asignadas. Las que están en cuentas suspendidas no se distinguen a simple vista; hay que cruzar la lista de usuarios suspendidos con sus licencias. Mekovault lo muestra en una sola pantalla.
En el plan flexible pagas por las licencias que tienes cada mes y puedes bajar cuando quieras. En el plan anual te comprometes a una cantidad por un año a un precio menor; puedes subir, pero no bajar hasta la renovación. Por eso una baja en plan anual se 'guarda' para el próximo ingreso o para la fecha de renovación.
En Slack, desactivar al usuario deja de cobrar en el siguiente ciclo. En Zoom hay que quitar la licencia al usuario y reducir la cantidad contratada. En Google, suspender no basta. Cada plataforma tiene su regla; las verificadas están en Control de licencias.